Al llegar a Ispahán, el jardinero encuentra el fantasma de la muerte y al ver que este salía de abajo de la tierra con su oz prendida en fuego y llena de furia, buscó en sus pantalones y sacó una escopeta calibre 12.
La muerte se le acercaba, y el más asustado que una hormiga en el agua, pero al encontrarse cara a cara sucedió algo inesperado… la muerte le dijo lo siguiente:
-Oye amigo ¿Qué te pasa? Y el jardinero, asustado le respondió:
-Aléjate, se que me quieres llevar contigo. Y la muerte, asombrada le dijo:
-No es eso, es que quería preguntarte el nombre de tu fallecida abuela para hablar con ella en el cielo.
El jardinero se asombró tanto que le dio un infarto y finalmente sin la intervención de la muerte, murió.
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